Una entrevista de trabajo es normalmente la única oportunidad que vas a tener para impresionar a tu entrevistador, así que merece la pena un poco de preparación y trabajo previo para evitar los errores más comunes que suelen cometer los candidatos.
¿A qué se dedica su empresa?
Lo peor que puedes hacer es venir sin preparación. La mayoría de los candidatos tiene varios días para prepararse para una entrevista. Esto es tiempo suficiente para aprender todo lo que puedas sobre la empresa y sobre el puesto al cual estás aplicando. Basta con una simple búsqueda en Google para averiguar un poco acerca de la historia de la compañía, su estructura, proyectos, objetivos, etc.
Por otra parte, te resultará útil hacer un repaso de las fechas y hechos de tu CV. Piensa en qué contestaras si te preguntaran sobre tus habilidades y tus aspiraciones profesionales para poder poner énfasis en las que mejor se ajustan a la descripción del puesto de trabajo. Tener claras las fechas y otros datos de tu CV no sólo reducirá tu ansiedad frente a la entrevista, también mostrará a los seleccionadores que has hecho tus deberes.
¿Cuánto me vais a pagar?
Tu entrevista inicial con una empresa no debería ser acerca de lo que la empresa puede hacer por ti, sino lo que tú puedes hacer para la empresa. Lo cual significa que no es el momento de preguntas acerca del salario, vacaciones u otros beneficios. En cambio, es el momento para destacar tus habilidades, talentos y explicar el cómo puedes contribuir a la empresa. Muestra tu interés en el trabajo y en tus futuras responsabilidades, y las preguntas sobre el salario y beneficios, mejor guárdalas hasta la segunda entrevista o hasta que el entrevistador abre el tema.
Es que yo no tengo ninguna pega
Cuando te piden que detalles algunas de tus debilidades, no digas que trabajas demasiado duro. Del mismo modo, no digas que no tienes ninguna debilidad, porque eso simplemente no funciona. Mejor se honesto y proporciona alguna debilidad tuya que puede ser mejorada, pero a la vez, que no sea carencia de alguna habilidad imprescindible para desarrollar el trabajo en cuestión. Al mismo tiempo demuestra que estás trabajando para superarla.
Mi último jefe era inaguantable
No hables mal de tus jefes, nunca. Criticando a tu ex jefe o a la empresa anterior señala a los reclutadores que con mucha probabilidad harás lo mismo cuando te vayas de su empresa. En su lugar, puedes explicar que tenías una diferencias de opiniones con tu antiguo empleador acerca de estrategia de la empresa o estilo de trabajo. Del mismo modo, no culpes a tus compañeros por los problemas en tu empleo anterior porque puedes dar la sensación que eres de aquellas personas que echan siempre la culpa de sus problemas a los demás y no son capaces de buscar soluciones. Trata de no hablar demasiado sobre ese tema, responde de una manera profesional y breve.
No tengo preguntas
Tu potencial empleador quiere saber si estás interesado/a en el trabajo y cuando dices que no tienes ninguna pregunta, le das a entender que no tienes mucho interés ni en el puesto ni en la empresa, vamos, que no te importa. Cuando investigas acerca de la compañía antes de la entrevista, conviene preparar en al menos tres preguntas sobre la propia empresa para poder plantearlas durante la entrevista.
Es que lo estoy pasando mal
El entrevistador probablemente te pedirá que le hables un poco acerca de ti, pero no le cuentes la historia de tu vida, no hables de tus problemas personales, nadie quiere saber si estás pasando una mala racha. Mantén tus respuestas concisas y céntrate en aspectos de tu educación, experiencias de trabajo anteriores. Puedes también mencionar algún hobby tuyo o algún trabajo voluntario que has hecho, si son relevantes al puesto que quieres desarrollar.
Llego tarde porque había un atasco
La primera impresión será muy difícil de borrar, es por esto que debes ser puntual, y si es posible, acudir al lugar de la cita cinco o diez minutos antes. La empresa quiere contratar a la mejor persona para representar su negocio, alguien comprometido, responsable y con ganas de trabajar. Si llegas tarde puede parecer que el trabajo que te ofrecen no te importa lo suficiente como para hacer ese esfuerzo o que estás mal organizado/a.
Y por último, no mientas. Simplemente no lo hagas, porque tarde o temprano averiguaran la verdad, hoy el día no es tan difícil verificar los datos de tu CV.